Lo que ignoramos hoy, lo pagamos mañana. Lo que calmamos hoy, lo pagamos mañana Cada vez que un niño se entristece y lo callamos con comida.Cada vez que un adolescente se aburre y lo anestesiamos con una pantalla.Cada vez que aparece la rabia, la frustración o la soledad y respondemos con videojuegos, likes o consumo inmediato… no estamos resolviendo un problema. Estamos postergándolo . Y no se posterga gratis. Un niño que nunca aprende a sentir lo que siente,se convierte en